TDAH




 


El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)) es una condición presente en el cinco al diez por ciento de los niños y el tres al seis por ciento de los adultos, caracterizada por la presencia de déficit de atención, hiperactividad-impulsividad o ambos. Se piensa que el factor causal más importante es la deficiencia en algunas áreas del cerebro de los neurotransmisores dopamina y norepinefrina, ocasionada por la captación demasiado rápida de ellos por el receptor específico. Existe un factor genético importante y es más frecuente en el género masculino.


 


Los problemas básicos de quien tiene TDAH, es decir él déficit de atención, la hiperactividad o la impulsividad, interfieren en grado variable en el aprendizaje escolar y en las relaciones con sus compañeros de colegio, familiares y amigos.


 


El TDAH a menudo se asocia a problemas de aprendizaje, problemas de conducta, problemas en el habla y en el lenguaje, depresión, ansiedad y tics; en algunos casos el trastorno asociado puede ser más severo que el TDAH en sí.


 


Quien padece de este trastorno, especialmente cuando se asocia a él un problema de conducta, tiene un riesgo mayor de caer en la drogadicción y en la delincuencia. Cuando el TDAH se asocia a la migraña —trastorno neurológico también muy frecuente—, el tratamiento farmacológico del déficit de atención suele hacer que mejoren los dolores de cabeza.


 


 




 



 



 


¿Cómo sé si mi hijo tiene TDAH? ¿Cómo sé si yo tengo TDAH?    


 


  El diagnóstico debe ser efectuado por un profesional médico que tenga experiencia en el tema: neurólogo o psiquiatra.


 


Los criterios diagnósticos más aceptados actualmente son los del Manual Diagnóstico y Estadístico, cuarta revisión de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM IV). Deben estar presentes por lo menos seis de los nueve criterios de Desatención o por lo menos seis de los nueve criterios de Hiperactividad-Impulsividad. Es necesario que algunos de estos criterios hayan estado presentes antes de los siete años y que se presenten en más de un ambiente.


 


Puede sospecharse que un niño tiene déficit de atención cuando: no atiende como es debido en la casa o en el colegio, necesita que se le repitan las órdenes o instrucciones, tiene dificultad para organizar sus actividades, a la menor dificultad abandona lo que está haciendo, extravía prendas u objetos, se distrae con cualquier estímulo, es descuidado en sus actividades diarias.


 



 


 Puede sospecharse que el niño tiene hiperactividad e impulsividad cuando: se mueve continuamente en el asiento, se levanta de él innecesariamente, está en constante actividad, necesita que se le sugiera qué hacer en sus ratos de ocio, habla excesivamente en la casa y en el colegio, tiene dificultad para esperar su turno, precipita respuestas, interrumpe las conversaciones de quienes lo rodean.


 


 


 


 


 


Tratamiento medicamentoso


 Es la modalidad terapéutica más efectiva.


Si el paciente no tiene patología comórbida y existe un excelente manejo en la casa, puede ser la única terapia necesaria.


Tratamiento medicamentoso del TDAH


 


 


Terapia conductual


 Esta es la terapia psicológica de mayor utilidad en el TDAH, especialmente cuando hay trastornos de conducta asociados.


Aún cuando no se haga una terapia conductual formal, los principios de modificación de conducta forman parte de las buenas reglas de crianza y del manejo adecuado en salón de clase.


Terapia conductual y el tratamiento del TDAH


 


 


Coaching para el TDAH 


 El Coaching para el TDAH se inició hace más de una década en los EEUU y ha logrado tal aceptación que en los últimos tiempos se le está empezando a considerar como la tercera pata del trípode terapéutico de este trastorno. Ayuda a organizar la vida personal, académica y profesional de las personas con TDAH.


Coaching para niños, adolescentes y adultos con TDAH


 


 


Terapia de aprendizaje y clases de nivelación


 Son importantes cuando el TDAH afecta significativamente el aprendizaje escolar, a pesar del tratamiento medicamentoso y del apoyo que recibe el niño


en casa. Las clases de nivelación deben considerarse especialmente cuando el control de las tareas escolares por parte de la madre daña seriamente la relación madre-hijo.


¿Terapia de aprendizaje o tutorías?


 


 


Psicoterapia de orientación psicoanalítica 


 Es de utilidad cuando existe un problema importante de autoestima, cuando existen problemas emocionales (ansiedad, depresión) o de sociabilidad; también cuando hay problemas importantes en el hogar, como en el caso de desavenencia importante entre los padres o de ausencia de uno de


ellos.


 


Crédito Asoc. Peruana de Atención.



 


 

~ por octaviomirabal en noviembre 20, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: